El próximo 24 de septiembre se inaugura en Chillida-Leku la 3ª y última exposición temporal de 2008. La muestra reunirá más de 30 obras representativas desde principios de la trayectoria del escultor (un dibujo del año 1951) hasta otro dibujo de 1998. Además, se expondrán gravitaciones de gran tamaño, algunos óxidos y dibujos en su mayoría pertenecientes a la colección privada de la familia Chillida.
Con Materializaciones 3: los límites inalcanzables se cierra el ciclo de exposiciones programadas para 2008 en Chillida Leku y centrado en el estudio de los materiales. Coincide, como ya es costumbre, con el VII Congreso Internacional de Ontología que se celebra bianualmente en Donostia-San Sebastián, conducido por Víctor Gómez Pin, filósofo y amigo de Eduardo Chillida, además de conocedor y admirador de su obra. El congreso se centra esta vez en los temas de materia e infinito.
Como corresponde a la ocasión, esta muestra halla sin remedio su hilo conductor en la filosofía del artista, más concretamente en su relación con los conceptos de espacio, materia y el límite, lugar en que ambos interactúan y que hace posible la escultura.
ESPACIO Y MATERIA
Para incidir en ellos, la muestra realiza una comparativa entre dibujo y escultura. Se nos enseña cómo Chillida juega a dar relieve a sus dibujos en los óxidos, de distintos tamaños, y en los hierros que en esta ocasión encontramos en la sala 4 del caserío. Lo que sobre el papel veíamos en plano, sobre los óxidos cobra relieve compacto, macizo, mientras que en los hierros este relieve deja pasar el espacio, la luz, el aire. A su vez, contamos con tres gravitaciones de gran tamaño, en que Chillida da una nueva vuelta de tuerca a la relación espacio-materia: partiendo del papel, hace escultura, sin renunciar al papel como materia prima, tan sólo cose el papel y lo hace pender de cuerdas.
LÍMITE
Por otro lado, aparece una serie de manos en que la línea, que no olvidemos que es límite, queda quebrada por espacios y aparece apenas sugerida por puntos, provocando que dudemos de dónde empieza espacio y dónde materia, dónde el propio dibujo. Contrasta con ellas la serie de dibujos de corte geométrico, en que la línea se presenta como divisora entre materia y espacio, y como marcadora del horizonte, representativa del infinito.